Las 10 mejores abogadas en Sevilla

¿Estás buscando la mejor abogada de Sevilla? Descubre las mejores letradas licenciadas en Derecho Civil, Mercantil, Fiscal, Laboral, Herencias, etc.

Top 10 Abogada en Sevilla

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Gracia García Barrios

  • Av. San Francisco Javier, número 20, 3 planta, 41018 Sevilla
  • 627 38 56 14
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Aurora León Abogados

  • C. Conde de Cifuentes, 6, 41004 Sevilla
  • 954 41 17 06
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Gema García Vital Abogada

  • C. Dr. Jesús Vida, 10, 41001 Sevilla
  • 666 01 40 29
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Rosa María Morales | Morales y Blanco Abogados

  • C. Carlos de Cepeda, nº 2, 41005 Sevilla
  • 644 45 81 26
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Manuela Díaz Noa

  • C. Mata, 22, Bajo Derecha, 41002 Sevilla
  • 687 88 07 78
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Sandra Stojakovic | Lexpats Abogados

  • Pl. Nueva, 8b, 3ª planta, 41001 Sevilla
  • 673 16 62 03
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Esperanza Lozano

  • Av. de Málaga, 4, Escalera derecha, planta 4, número 20, 41004 Sevilla
  • 954 98 80 91
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Benita Jurado Arenilla

  • Av. de Kansas City, Nº 28, 225 Residencial, 41007 Oriente, Sevilla
  • 644 41 48 83
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Myriam López – Chillón Abogados

  • Av. de Diego Martínez Barrio, 10, 2, 41005 Sevilla
  • 649 46 86 26
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Eva María Macho Ramos

  • C. Dr. González Caraballo, nº 1, Edificio Portasevilla, 1ª planta oficina 18, 41020 Sevilla
  • 620 04 07 45

¿Cómo elegir una buena abogada en Sevilla?

La relación entre la abogada y el cliente es una de las más estrechas que existen en el mundo profesional, y en algunos casos se crean fuertes vínculos.

Para escoger a tu representante legal y mantener una comunicación eficaz y de calidad con su abogada, ten en cuenta los siguientes puntos clave:

1. Conoce a tu abogada antes de firmar un contrato.

El ejercicio del derecho tiene un gran impacto en nuestras vidas. Por lo tanto, cosas como la simpatía, la obligación social, un bonito despacho o los diplomas en la pared no deberían ser motivos suficientes para la contratación de una abogada.

Hay que intentar establecer una conexión personal desde la primera consulta ya que algunas personas son profesionales muy eficientes pero tienen pocas virtudes sociales, y viceversa. Aunque debemos tener claro que es importante elegir a una abogada en Sevilla por sus competencias profesionales y no simplemente por su simpatía personal.

También hay que tener en cuenta que en el mundo de la abogacía hay muchas especialidades y podemos encontrar un tratamiento diferente según el tipo de caso. No es lo mismo tratar con una abogada de divorcios en Sevilla o en cualquier otra provincia española que con una letrada especializada en derecho laboral o en derecho penal.

2. Resuelve todas tus dudas.

Algunas personas tienen miedo de hacer preguntas a su abogada porque se sienten incómodas con temas obvios, embarazosos o intrusivos. Una buena letrada debe ser capaz y estar dispuesta a responder a todas las preguntas de su cliente.

No tengas</div> miedo de preguntar sobre la capacidad técnica de la letrada, su experiencia en casos similares y su índice de éxito. Habla sobre los detalles del caso y pide su opinión sobre la posible estrategia legal, esto es importante para ayudarte a elegir una buena abogada.

3. Sé sincero/a con tu abogada.

La abogada, al igual que un médico, necesita saber exactamente todo sobre el caso. Nuestras acciones, errores y pequeños detalles pueden marcar la diferencia a la hora de determinar la estrategia legal y/o el asesoramiento jurídico.

Además, la especialista en derecho debe asegurarse de no ocultar información, distorsionar los hechos o decir falsedades, sin olvidar que su reputación profesional también está en juego y puede incluso ser penalizada en su ejercicio.

4. Acuerda una estrategia de comunicación.

Para evitar disgustos posteriores es importante establecer una estrategia de comunicación desde el primer minuto.

Debemos coordinar con nuestra abogada la frecuencia, el método e incluso la duración de las comunicaciones desde la primera consulta. Para muchos profesionales, esto forma parte de su metodología de trabajo. Si no lo es, podemos sugerir una estrategia para que la comunicación sea eficaz.

Un consejo práctico que muchas letradas utilizan es priorizar las comunicaciones en función de la urgencia, e incluso introducen códigos de colores o algún otro método para las comunicaciones muy urgentes.

5. Ponte en el lugar de tu abogada.

Debemos ser conscientes de que lo más probable es que nuestra abogada lleve varios casos al mismo tiempo. Por lo tanto, hay que tener paciencia y confiar en su capacidad profesional. 

A veces algunas abogadas prefieren no comunicarse con su cliente si el caso no avanza en un sentido u otro. En otros casos, debe haber una comunicación constante.

Una buena especialista en derecho será proactiva y establecerá un flujo de comunicación constante y eficaz con su cliente. Nos proporcionarán informes periódicos sobre el progreso, nos mostrarán posibles escenarios antes de las decisiones judiciales, comprenderán nuestros miedos personales y también serán muy pacientes con nosotros.

¿Qué hace una abogada?

Una abogada es la persona encargada de asesorar, orientar y representar a sus clientes en asuntos jurídicos.

Sin embargo, esta descripción es un poco engañosa, ya que existen diversas especializaciones, que van desde el derecho fiscal y mercantil hasta el derecho civil e internacional, pasando por el derecho de inmigración y el derecho de sociedades

Los profesionales del derecho suelen trabajar en despachos de abogados donde se especializan en un área determinada. Dependiendo de dónde trabajan, estos profesionales tienen diferentes cualificaciones y competencias. 

Las abogadas pueden especializarse en determinadas áreas del derecho, como el derecho penal, el derecho de sociedades, los contratos y las garantías, el derecho fiscal, el derecho administrativo, el derecho internacional, el derecho mercantil, el derecho inmobiliario, el derecho de familia, la propiedad intelectual o el derecho laboral.

Además, las abogadas también actúan como asesoras o defensoras de sus clientes. Una abogada defensora puede representar a una de las partes implicadas en un caso judicial y apoyar el caso con alegaciones o pruebas. Las abogadas asesoras jurídicas aconsejan a sus clientes sobre cómo se aplica la Ley a un caso concreto.

Sus funciones principales

Determinar las principales funciones de una abogada es complejo dada la amplitud y complejidad de los casos que puede llevar.

Se podrían dividir en función de los tipos de personas jurídicas mencionados anteriormente: personas físicas y personas jurídicas. O por áreas más específicas: por ejemplo, derecho civil o derecho penal.

Independientemente de cómo organicemos sus funciones principales, estos son los servicios más solicitados por los clientes cuando hablamos de una alta demanda de determinados servicios:

Derecho mercantil: asesoramiento en materia de sociedades, protocolos familiares en el ámbito de la empresa familiar, bolsa, banca, seguros, transportes, contratos de colaboración y otras muchas modalidades contractuales, valores, nuevas tecnologías, derecho concursal y crisis empresariales, arbitraje, etc.

Derecho civil: son muchos los bufetes de abogados que cuentan con grandes departamentos especializados en derecho civil, donde se tratan los temas más comunes de la vida en sociedad. El asesoramiento en asuntos de familia, herencias, accidentes de tráfico o arrendamientos urbanos son también claros ejemplos de las principales tareas de una abogada.

Derecho laboral: El trabajo determina la vida de las sociedades modernas. Por eso existen despachos de abogados en Sevilla con abogadas especialistas en derecho laboral, donde empresarios y trabajadores defienden sus derechos.

En caso de reclamaciones salariales, indemnizaciones por despido, acoso laboral o cualquier otra situación en la que haya que proteger un bien jurídico, puedes recurrir a los servicios de una abogada en Sevilla.

Derecho penal: regula el poder penal del Estado. Al tratarse de delitos de cierta envergadura, la presencia de abogadas es muy recomendable, y en algunos casos incluso imprescindible.

El robo, la delincuencia, los delitos económicos y otros actos punibles también se encuentran entre las principales tareas de una abogada.

Los asuntos de la administración pública también se encuentran entre las principales tareas de una abogada, dado el problema burocrático con el que a menudo tienen que lidiar los clientes.

¿Cuánto cobra una abogada en Sevilla?

Como en la mayoría de profesiones, hay varios factores que determinan el salario de una abogada, como por ejemplo la experiencia (es diferente para alguien que acaba de empezar a trabajar que para alguien que lleva muchos años trabajando) o si el bufete es privado o público (en este último caso, la abogada se define como abogada social).

Los salarios suelen ser más altos en las empresas privadas que en el sector público.

Sector privado 

El salario de una abogada junior (el salario de una abogada de primer año) oscila entre 1.250 y 1.600 euros netos al mes, pero puede variar en función de las responsabilidades o las horas trabajadas.

Con el aumento de la experiencia, en los dos o tres años siguientes, puede aumentar su salario a 1.850 euros netos, y después de cuatro o cinco años, el salario de una abogada puede alcanzar los 3.750 euros netos al mes.

Y así, los sueldos van aumentando hasta que después de 10 años (cuando se pasa a abogada senior) con una buena reputación y experiencia, una abogada puede ganar hasta 9.000 euros netos al mes.

Sector público

Aunque el salario suele ser inferior al del sector privado, la abogacía sigue siendo una de las profesiones mejor pagadas del sector público

Para llegar a ser abogada en este sector hay que pasar por un proceso de selección, que suele ser complicado. Pero si se consigue, el sueldo anual de estos funcionarios, teniendo en cuenta que reciben 12 mensualidades y dos pagas adicionales, puede estar entre los 48.000 y los 61.000 euros netos al año (entre 3.400 y 4.300 euros al mes).

Además, si las abogadas de este sector desean pasar al sector privado, pueden ganar 80.000 euros netos al año, y 120.000 euros netos al año en caso de promoción o asociación.